Dijo el gran escritor alemán Hermann Hesse en
la introducción de su inolvidable novela “Demian”, que “cada ser humano no es
tan sólo él mismo; es también el punto único, particularísimo, importante y
siempre singular, en el que se cruzan los fenómenos del mundo sólo una vez de
aquel modo y nunca más. Así, la historia de cada hombre es esencial, eterna y
divina, y cada hombre, mientras vive en alguna parte y cumple la voluntad de la
Naturaleza, es algo maravilloso y digno de toda atención”.
Eso que dijo Hesse, es, sin habérselo
propuesto, la mejor descripción que pueda haberse hecho de lo que es una carta
astral: “el punto único, particularísimo (…) en el que se cruzan los fenómenos
del mundo, sólo una vez de aquel modo, y nunca más…”
Hesse nació bajo el signo de Cáncer, franja
zodiacal que pertenece al elemento agua, de grandes turbulencias emocionales,
que podemos percibir en la obra del gran escritor en forma muy marcada,
especialmente en la citada novela “Demian”, como también en su célebre obra “El
lobo estepario”.
Los signos de agua son los más “kármicos”, esto significa que son los
más propensos a la búsqueda interna, a indagar en sus raíces, al desarrollo de
la intuición y de la magia, los que afrontan más crisis existenciales y también
los que finalmente logran la transmutación, por eso, en la parte de nuestra
carta astral donde tengamos los signos de agua, es el área donde más tendremos
que trabajar el mundo psíquico para despertar los poderes transformadores.
El agua en el lenguaje esotérico representa el subconsciente, esa parte
interna de nuestra consciencia responsable de hacer realidad todo aquello que
pensamos, bueno o malo; lo que nuestra mente consciente envía al subconsciente,
éste último lo materializa.
Algo como esto, reflejó Hermann Hesse en “Demian”, cuando señaló que “para
nacer hay que destruir un mundo”, y dejó entrever su lucha interior, cuando
expresó que “tan solo quería intentar vivir aquello que brotaba espontáneamente
de mí… ¿por qué había de serme tan difícil?”
El subconsciente tiene un gran poder creativo, pero obedece a las
instrucciones del mundo consciente; por eso es tan importante mantener la
conciencia clara, porque si dejamos al subconsciente “de su cuenta” perderemos
el control de nuestras vidas.
Lic. Pedro González Silva/ WhatsApp:
+58 424 8015998/ Correo: starpetrvs@gmail.com
Ilustración: Pedro González Rondón

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