domingo, 27 de septiembre de 2026

Dane Rudhyar, padre de la Astrología Humanista


 

Durante muchos años, el enfoque de la astrología tradicional fue bastante fatalista; tanto así que hizo una división de los planetas entre benéficos y maléficos, al igual que con los aspectos o ángulos. Además, esta disciplina estaba muy enfocada en lo predictivo, y con una visión de “destino inevitable”.

 

El astrólogo francés Dane Rudhyar (1895-1985) cambió este enfoque y revolucionó a la astrología, dándole una nueva visión, con más énfasis en los aspectos psicológico y humanista de esta disciplina ancestral.

 

Rudhyar migró a Estados Unidos y fue en ese país donde desarrolló su carrera como astrólogo e impactó la astrología de tal modo, que generó una gran corriente renovadora en ese país, que se extendió al resto del mundo en el siglo XX.

 

Rudhyar, además de astrólogo, fue escritor, compositor, pintor. Su enfoque astrológico se inspiró en la obra del psiquiatra Carl Jung.

 

Su enfoque humanista se aparta del concepto de adivinar lo que va a pasar y se enfoca en que las personas entiendan “quiénes son”, su potencial, y en qué se pueden convertir. Es una astrología que procura el desarrollo de la conciencia y la responsabilidad personal.

 

Rudhyar ve la carta astral como un mandala, una representación del orden del ser, con un enfoque holístico en donde el “todo” es lo importante, en lugar de la interpretación aislada de cada planeta o aspecto.

 

En lugar de dividir los sucesos en buenos o malos, los considera como fases de un ciclo de crecimiento, y desde ese punto de vista, analiza los ciclos de los planetas entre sí (como por ejemplo las fases lunares), como un proceso dinámico de transformaciones constantes, y de igual modo lo hace con las progresiones y tránsitos.

 

Rudhyar cambia la visión de un planeta causando su efecto directamente sobre la persona como si un rayo del planeta le impactara, por la visión de la sincronicidad que establece Jung, donde el comportamiento del individuo va en sincronía con las configuraciones planetarias, tal y como establece la ley hermética: “Como arriba es abajo”.

 

Entre los libros de astrología más destacados de Dane Rudhyar tenemos: “Astrología de la personalidad”, que establece las bases de la astrología humanista y psicológica; “Las casas astrológicas” que habla de los campos de experiencia humana; “Un mandala astrológico”, sobre los símbolos sabianos de los grados, con profundo sentido psicológico y espiritual; y “La práctica astrológica” en donde habla de cómo debe abordarse la consulta astrológica.

 

El legado dejado por Rudhyar trajo al campo de la astrología a destacados investigadores de esta disciplina, que han realizado aportes y escrito libros de gran calidad conceptual, en esta disciplina; entre ellos: Howard Sasportas, Stephen Arroyo, Michael Meyer, Robert Hand, Alexander Ruperti, así como la Escuela de Astrología Psicológica de Reino Unido y los creadores del Método Huber (Bruno y Lousie Huber).

 

Mención aparte merece la astróloga Liz Green, quien profundizó en el concepto de astrología psicológica, ligándola más todavía al modelo de Carl Jung; de hecho, Green es psicoanalista junguiana, y en su obra astrológica le da una estructura práctica a la astrología psicológica moderna.

 

Pero volvamos al padre de esta tendencia astrológica, Dane Rudhyar. Lo hacemos con un fragmento de su libro: “La astrología y la psique moderna”. Veamos lo que nos dice allí:

 

“Hay astrólogos, que junto con varios tipos de médiums y milagreros, sólo se muestran demasiado deseosos de anunciar lo que va a suceder. Otros astrólogos son consultores reales y asumen la astrología como una forma de educación para hacer que el consultante aprenda a ser objetivo respecto de su vida total y tome conciencia de los ritmos básicos de su existencia como persona individual.

 

El astrólogo no puede predecir los precisos acontecimientos futuros de la vida de un individuo; si pudiera hacerlo, sería pernicioso y destructivo para la integridad de la persona.

 

La astrología le dice a usted lo que puede concretarse, no lo que ocurrirá realmente, pero justamente, porque puede revelar el orden estructural inherente al “yo” de un individuo, puede educar a éste para que afronte su vida cotidiana con orden y objetividad, o sea, en términos de su potencial, su naturaleza fundamental”.

 

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PEDRO GONZALEZ SILVA 

 

Ilustración:  Pedro González Rondón

domingo, 20 de septiembre de 2026

Tetrabiblos: La “Biblia” de la Astrología



El gran libro de la Astrología, el más influyente, considerado como la “biblia” de esta disciplina ancestral, es el “Tetrabiblos”, escrito por el gran matemático, geógrafo, astrónomo y astrólogo de la antigüedad, Claudio Ptolomeo, a mediados del siglo II DC. Es probable que haya sido escrito cerca del año 145.

 

Esta obra está compuesta de cuatro tomos, de allí su nombre en griego (cuatro libros). Ptolomeo era griego. Vivió y trabajó en Alejandría, Egipto. La importancia de su obra radica en haber sistematizado y estructurado las técnicas de la Astrología, defenderla y elevarla a nivel científico, eficazmente, en una época donde se le consideraba una superstición.

 

Es así como el Tetrabiblos convirtió a la Astrología en una ciencia respetada en Europa y Oriente Medio, y fue materia de estudio en universidades europeas en la etapa del Renacimiento, e incluso tuvo influencia en la medicina de la época.

 

Anterior al Tetrabiblos, Ptolomeo escribió su libro de astronomía “Almagesto”, que fue la base perfecta para combinarlo con el Tetrabiblos; esa obra es lo que hoy día se conoce como libro de Efemérides Planetarias, donde se calculan los movimientos de los planetas. El Tetrabiblos es el gran complemento astrológico, que estudia la influencia de los astros en nuestro planeta y en el ser humano.

 

Ptolomeo no fue el inventor de la Astrología, pero estructuró en forma lógica las tradiciones que estaban “sueltas”, caldeas, egipcias y helénicas, e hizo una defensa de esta disciplina, comparándola con la filosofía natural de Aristóteles, y logró que dejara de ser vista como una superstición de prácticas adivinatorias, mágicas y brujería.

 

Así Ptolomeo logró que la Astrología sobreviviera a la época medieval, donde al menos se le vio con tolerancia, como una ciencia, aunque inexacta, que se ciñe a las leyes naturales de la creación divina.

 

En su libro astronómico Almagesto, Ptolomeo estableció el sistema geocéntrico, en el cual se coloca a la Tierra como el centro fijo, y a su alrededor giran el Sol y los demás planetas. Más adelante, Copérnico y Galileo establecieron el sistema heliocéntrico, en el cual el Sol es el centro y nuestra Tierra y demás planetas giran en torno a él.

 

Aunque desde el punto de vista astronómico Ptolomeo estaba errado, desde el punto de vista astrológico no era así, puesto que en una carta astral se usan las órbitas simbólicas del Sol y los planetas girando alrededor de la Tierra, a lo que se llama “movimiento aparente”. Incluso, ahora contamos con el sistema topocéntrico, donde el centro es el ser humano desde el lugar donde se encuentre, para trazar las coordenadas astrológicas.

 

En lo que respecta al contenido del Tetrabiblos, el primer libro trae una defensa de la Astrología, las cualidades físicas de los planetas, las fases de la luna y los signos zodiacales.

 

El libro segundo, contiene temas de Astrología Mundial, además de fenómenos climáticos, terremotos, etc.

 

El tercer libro habla de Astrología genética, concepción, nacimiento, expectativas de vida, apariencia física, facultades mentales.

 

Y el cuarto libro trae la interpretación de la carta astral enfocada en bienes materiales, profesión, matrimonio, hijos, viajes, muerte.

 

A lo largo de la historia de la Astrología, se han escrito otras obras que aportan técnicas avanzadas, y diversos sistemas o ramas astrológicas, que enriquecen a esta maravillosa disciplina. Lamentablemente, la proliferación de redes sociales ha ayudado a banalizar esta ciencia con boberías, y algunas religiones se anclaron a las etapas anteriores al Tetrabiblos, considerando a la Astrología como brujería.

 

Pero a la vez, afortunadamente, también hay una sólida presencia de astrólogos bien preparados, profesionales, buenas escuelas, y congresos donde se exponen las técnicas y avances en el campo astrológico.

 

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PEDRO GONZALEZ SILVA 

 

Ilustración:  Pedro González Rondón

domingo, 13 de septiembre de 2026

El legado astrológico de Henri J. Gouchon

 


Henri-Joseph Gouchon (1898–1978) fue un destacado astrólogo francés (aunque nacido en Italia), reconocido principalmente por su esfuerzo en la sistematización de técnicas científicas de la Astrología en el siglo XX y por la autoría de obras de referencia fundamental para los estudiantes del área.

 

Una de sus obras más emblemáticas es su “Diccionario Astrológico”, que contiene una muy amplia variedad de términos especializados que se utilizan en Astrología y en Astronomía, un libro fundamental para astrólogos, estudiantes y aficionados de esta disciplina ancestral.

 

Así mismo, fue un gran estudioso del tema predictivo en Astrología, y de allí escribió su libro “Las previsiones futuras”, que analiza la técnica de las direcciones primarias, así como los tránsitos planetarios.

 

Gouchon fue un firme defensor de las direcciones primarias, dándoles mayor peso predictivo que a los tránsitos planetarios comunes. En las  direcciones primarias se progresan todos los planetas al mismo ritmo que el Sol, bajo el sistema de un grado (aproximado) en un año, con lo cual se logran pronósticos bastante acertados.

 

Incluso, las direcciones primarias se utilizan para rectificar horas de nacimiento; el astrólogo venezolano Antonio Polito, aplicó este sistema para rectificar la hora de la carta astral de Venezuela, con muy buenos resultados.

 

Henri Gouchon también creó el Indice de Concentración Cíclica, un método matemático enfocado en la distancia angular de los planetas lentos (desde Júpiter hasta Plutón). Este índice fue la base que utilizó posteriormente el famoso astrólogo André Barbault para desarrollar sus teorías de astrología mundial y las predicciones de los ciclos históricos del siglo XX.

 

El Índice de Concentración Cíclica (también conocido simplemente como Índice Cíclico) es una de las herramientas más innovadoras y fascinantes de la astrología mundial (la rama que estudia la política, la economía y los grandes sucesos globales).

 

Ideado originalmente por Henri Gouchon en la década de 1940 y perfeccionado después por André Barbault, este índice es básicamente un termómetro de la estabilidad o crisis del planeta.

 

Para realizar el cálculo de este índice, se toman los 5 planetas más lentos de nuestro sistema (los llamados transpersonales y sociales): Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. Entre estos planetas, se pueden formar exactamente 10 parejas posibles (Júpiter-Saturno, Júpiter-Urano, Saturno-Plutón, Saturno-Neptuno, etc).

 

Se mide la distancia angular en grados (el arco del zodiaco que los separa) de cada una de esas 10 parejas en un momento exacto del año. Se suman las 10 distancias. El resultado total es un único número (en grados) que se grafica a lo largo del tiempo.

 

La línea resultante sube y baja constantemente creando ondas a lo largo de las décadas. Su lectura se basa en dos estados extremos: El Índice Baja (Concentración): Ocurre cuando el número total de grados es bajo porque los planetas están apiñados o concentrados en una misma zona del cielo (muchas conjunciones). Astrológicamente, esto se interpreta como períodos de grandes crisis mundiales, guerras, tensiones geopolíticas o recesiones económicas.

 

El Índice Sube (Dispersión): Ocurre cuando el número total de grados es alto porque los planetas están muy separados y distribuidos a lo largo del zodiaco. Esto se traduce en fases de estabilidad, reconstrucción, paz, avances científicos y prosperidad global.

 

 

Es interesante estudiar cada pareja, pues por ejemplo Júpiter y Saturno generan nuevos modelos de sociedad; Saturno y Neptuno muestra los ciclos de los modelos políticos comunistas o de ortodoxia religiosa; Saturno y Plutón los grandes capitales, etc.

 

 

Aunque Gouchon sembró la idea original, el astrólogo francés André Barbault la llevó al estrellato al notar una precisión histórica impresionante: La Primera y Segunda Guerra Mundial coincidieron exactamente con los puntos más bajos del gráfico en la primera mitad del siglo XX.

 

 

La crisis de 2020-2022 (marcada por la pandemia mundial y fuertes tensiones geopolíticas) coincidió matemáticamente con un desplome profundo del índice.

 

A partir de 2026, el índice empieza a dibujar una marcada tendencia hacia arriba, alcanzando un pico de alta dispersión planetaria hacia finales de la década (el período conocido en la comunidad astrológica como la Cesta de Barbault), lo que teóricamente augura años de fuertes reestructuraciones y un nuevo despertar para la humanidad.

 

Lic. Pedro González Silva

WhatsApp: +58 4248015998 / Correo: starpetrvs@gmail.com

Ilustración: Pedro González Rondón

domingo, 6 de septiembre de 2026

La vida misteriosa de Bram Stoker


 

Bram Stoker publicó su novela más exitosa, “Drácula” en 1897, cuando tenía 50 años de edad. Nació en 1847, un 8 de noviembre, en Irlanda, y suena lógico decir que era nativo de Escorpio, justamente el signo que se asocia a lo misterioso, lo oculto, y a la muerte.

 

Stoker tuvo una vida llena de misterios, pues muchas de las cosas que se le atribuyen, no fueron comprobadas, como por ejemplo su participación en una célebre orden esotérica: “Dorado Amanecer”, a la que perteneció también el célebre ocultista Aleister Crowley.

 

A Stoker le llamaba mucho la atención las leyendas del folclore irlandés, de duendes y vampiros, y se interesó en temas como los viajes astrales, la egiptología y la alquimia. Nació con una extraña enfermedad que lo tuvo los primeros siete años de su vida en cama, y se acostumbró a vivir enclaustrado.

 

Escribió su obra más célebre bajo otro título, en principio “El no muerto”, pero luego se decidió por Drácula, al conocer al personaje histórico que tenía ese nombre, y del cual hablaba Lord Byron en una de sus obras, y tomando en cuenta el significado sangriento de ese apelativo.

 

Aunque Drácula es el vampiro más famoso, anteriormente habían sido publicados dos relatos de vampirismo: “El vampiro” de John Polidori” y “Carmilla” de Joseph Sheridan Le Fanu.

 

Existe una “historia natural de los vampiros”, que más allá del mito, tiene bases históricas que se entretejen con leyendas populares, de países como Rumania, Hungría, Alemania, Inglaterra y otros. Pandemias como la peste negra, azotaron esas localidades, ocasionando gran cantidad de muertos, y muchos contagiados fueron enterrados vivos pues se creía que habían muerto.

 

Se realizaron exhumaciones donde se encontró que cadáveres se habían movido dentro de sus féretros y presentaban escoriaciones en sus manos por tratar de salir de las tumbas, y de allí surgió la leyenda de los “no muertos”, los “Nosferatu”, los vampiros…

 

Hay una serie de características que identifican a los vampiros, de acuerdo a los relatos sobre el tema, y especialmente en lo narrado en “Drácula”, como que los no muertos no proyectan sombra, su reflejo no se ve en los espejos, sus poderes los adquieren en la noche y los pierden en el día, por lo que de día se ocultan en algún féretro, no mueren aunque necesitan chupar sangre para revitalizarse, sólo se les puede matar clavándoles una estaca en el corazón, y se espantan mostrándoles la Biblia, una hostia consagrada, o una ristra de ajos.

 

La novela “Drácula” está escrita en forma de diario personal, con la presencia de varios personajes que tienen esa costumbre de escribir diarios, y los relatos de cada diario se entrecruzan, dando curso a la trama de la novela.

 

Los diarios más destacados que llevan esta historia a lo largo del libro, son los de Jonathan Harker, el doctor Seward, Mina Harker, y Lucy Westenra. El doctor Van Helsing es un personaje muy destacado, pero él no escribe, sino que los demás hablan de él, en la mayoría de los casos. Drácula, por supuesto no lleva diario, todos hablan de él, es el personaje lúgubre y misterioso, sólo en una ocasión aparece una carta de él, enviada a Jonathan Harker,

 

En la literatura antigua, los relatos eran abundantes en descripciones, y cada escena era narrada con profusión de detalles; en la actualidad la tendencia es a reducir ciertas descripciones e ir al grano de la trama.

 

Dentro de los misterios que rodearon a Stoker, está el rumor de su muerte por sífilis (enfermedad venérea regida, por cierto, por la energía escorpiana), aunque oficialmente, la causa de su muerte fue un infarto. Murió el 20 de abril de 1912; cinco días antes, se había hundido el Titanic.

 

Lic. Pedro González Silva / WhatsApp: +58 424 8015998 / Correo: starpetrvs@gmail.com

 

Ilustración:  Pedro González Rondón








lunes, 31 de agosto de 2026

El lado oscuro del corazón…


 


El reciente eclipse de Luna ocurrido en Piscis, establece energías propicias para hablar de una de las películas más poéticas, y por tanto más piscianas de la historia del cine, como es “El lado oscuro del corazón”.

 

La Luna alberga nuestra sensibilidad, y en Piscis se exalta; tal estado cósmico es indispensable en el lenguaje poético, donde la inspiración, el amor, lo sublime, forman parte esencial, y aún más en el cine, que es regido por Neptuno.

 

En esta película argentina, destacan las figuras del actor Darío Grandinetti, nacido precisamente bajo el signo de Piscis, y que encarna a un poeta que se gana la vida vendiendo sus poemas en las calles.

 

Así como en Luna Llena (y justo cuando se produjo el eclipse), el Sol se halla en el signo opuesto, en este caso Virgo, destaca en esta película el escritor y poeta Mario Benedetti, nacido precisamente bajo la zona zodiacal de la Virgen, pues muchos de sus poemas forman parte del libreto de esta gran película, y él mismo aparece en ella.

 

Se trata de una película argentina, filmada en este país y su vecina Uruguay, dirigida por el cineasta argentino Eliseo Subiela, y en donde además de los poemas del uruguayo Benedetti, también se cuentan poemas de los argentinos Oliverio Girondo, y Juan Gelman.

 

El personaje principal de la película fue bautizado con el nombre de uno de los poetas citados: Oliverio, quien vive en Buenos Aires, y se enamora de una prostituta que trabaja en un bar de Montevideo, por lo que Oliverio viaja en ferry frecuentemente a la capital uruguaya para ir al bar y poder ver a Ana (actriz Sandra Ballesteros), la prostituta a la que ama, y a quien le recita poemas, que ella escucha, primero con cierta actitud de burla, pero después termina enamorándose.

 

Oliverio le dice a Ana (con un poema de Girondo):

 

“…no me es posible, ni tan siquiera imaginar, que pueda hacerse el amor más que volando…” Y ella le responde recitándole sus tarifas, como si se tratara de pasajes de avión.

 

Luego Oliverio acude a Benedetti, y le dice a Ana:

 

… mi estrategia es en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites…

 

Y Ana le contesta: “Mario Benedetti, Táctica y Estrategia”.

 

Oliverio se sorprende de que Ana lea poesía y le dice: “… y seguro que también lees a Onetti”. Y ella, ya impaciente, le presiona a concretar la cita, que recuerde que está en un burdel.

 

A medida que avanza la película, Ana se va enamorando. A la vez, la película describe otros procesos que vive Oliverio, sus diálogos con “la muerte”, su necesidad de subsistir, de madurar, entre otras cosas, pero siempre el amor y la poesía en primer plano.

 

Veamos fragmentos de algunos poemas que se recitan en la película. Mario Benedetti tiene una aparición en este film, sale en el bar, recitando en alemán, un poema a otra prostituta. Uno de los poemas más hermosos que de él se utilizan, es este:

 

…No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo…

 

También es célebre su poema que inicia así: “Tengo una soledad tan concurrida, tan llena de recuerdos y de rostros de vos…”

 

Aquí tenemos un fragmento de uno de los poemas de Oliverio Girondo que aparecen en la película:

 

…Los nervios se me adhieren al barro

A las paredes

Penetran en la tierra

Se esparcen por el aire

Hasta alcanzar el cielo…

 

También hay varios poemas del poeta Juan Gelman, de los cuales les colocamos aquí este, que es nuestro favorito, y que es recitado en uno de los viajes en ferry de Oliverio…

 

…Yo no sabía que no tenerte

Podía ser dulce como nombrarte para que vengas

Aunque no vengas

Y no haya sino tu ausencia…

 

Lic. Pedro González Silva / WhatsApp: +58 4248015998 / Correo: starpetrvs@gmail.com

domingo, 23 de agosto de 2026

Rafael Cadenas, poesía para meditar

 



El gran poeta venezolano, Rafael Cadenas, ha convertido su poesía en un acto de meditar, en una búsqueda para lograr la paz y la conexión con el aquí y ahora, y una forma de transmutar su propia turbulencia interna, filtrando un torbellino emocional a través de una actitud contemplativa y serena que se manifiesta con brillo en su obra.

 

El poeta y escritor nacido en Barquisimeto, estado Lara, y que actualmente tiene 96 años de vida, nació bajo el signo de Aries, con Urano al lado de su Sol, que le da un temperamento nervioso y lo dota de gran originalidad y creatividad, favorable para romper esquemas y lugares comunes.

 

Estos astros los tiene en cuadratura, un aspecto de bastante tensión, con Plutón en Cáncer, que da a Cadenas un temperamento turbulento, profundo, proclive a fuertes crisis que lo pueden llevar a grandes transformaciones a lo largo de su vida.

 

Tal tendencia puede revelarse en su obra, donde pasó una etapa de angustias juveniles y luchas políticas que lo llevaron al destierro por un tiempo en Trinidad. En este período publicó “Cuadernos del destierro”, donde refleja su sentimiento de desarraigo y opresión política.

 

Perteneció al grupo literario Tabla Redonda, donde publicó una revista del mismo nombre en los años 60. De esa época data uno de sus poemas más célebres: “Derrota”, que en cierto modo refleja el estado de ánimo del autor en ese momento:

 

“Yo que no he tenido nunca un oficio

que ante todo competidor me he sentido débil

que perdí los mejores títulos para la vida

que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)

que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos

que me arrimo a las paredes para no caer del todo…”

 

Ese estado de ánimo lo llevó seguramente a un trabajo de crecimiento interno, acercándose a experiencias místicas como el budismo zen, el Tao, y la literatura japonesa mística, como los haikús de autores como Matsuo Bassó y sus breves y filosóficos poemas.

 

Así realizó Cadenas un proceso transmutador, que lo llevó a explorar una poesía minimalista, esencial, con rechazo a lo retórico, contemplativa, antielocuente, y con el propósito de desmantelar las ilusiones del ego, con un estilo que huye de la excesiva decoración verbal y busca la precisión absoluta de la palabra., y la búsqueda del “ser”.

 

Así deriva en una poesía de contemplación pura que se refleja en sus obras “Intemperie” y “Amante”, además de su poemario de haikús “Sobre abierto”, y el libro “En torno a Basho y otros asuntos”.

 

///

 “ELLA NO BUSCA a alguien

y al encontrarlo se marcha”.

 

///

 

“SI CALLAS

todavía te oyes tú,

el muy lleno,

que nada vales

(o sólo vales en tu errancia).”

 

///

 

FLOR

“DESDE qué profundidad surges

como llama

para esconderla.”

 

///

 

El hecho de realizar una poesía minimalista, despojada de excesivos adornos, no significa pobreza de lenguaje, al contrario, es una demostración del dominio magistral que hace de las palabras, el dominio del idioma y su uso artístico, creativo.

 

Además, Rafael Cadenas también aportó una valiosa obra en defensa de nuestro idioma, mostrando su preocupación por la mala utilización del lenguaje en Venezuela. El libro titulado “En torno al lenguaje”, fue escrito hace ya bastantes años, y sin embargo tiene tal vigencia que parece haber sido escrito hoy mismo.

 

Cadenas expresa su preocupación por la pobreza en la utilización del idioma castellano en Venezuela, por la deformación de las palabras, y por el mal uso que hacen medios de comunicación como radio, TV y periódicos de nuestro idioma.

 

Y eso que cuando Cadenas escribió su libro, no se había desatado el “boom” de las redes, que van formando personas idiotizadas que sólo son capaces de ver imágenes y cada vez leen menos. Cadenas fue visionario cuando dijo en su obra que la tendencia era a que cada vez empeoraría la situación con el empobrecimiento de nuestro lenguaje.

 

Cadenas tiene su planeta Mercurio en Aries, por lo que sus procesos de comunicación y escritura tienen una gran energía impulsiva y entusiasta, además de decir verdades sin anestesia; su Venus en Tauro hace que sus búsquedas artísticas lo lleven a la serenidad y conexión con la realidad, y su misión de vida en Tauro ayuda a trascender turbulencias, en aras de lo sereno, lo natural, lo táctil.

 

Lic. Pedro González Silva / WhatsApp: +58 424 8015998 / Correo: starpetrvs@gmail.com

 

Ilustración:  Pedro González Rondón

domingo, 16 de agosto de 2026

“Morir y renacer” de Fiódor Dostoyevski


 


La carta astral del célebre escritor ruso Fiódor Dostoyevski, refleja de manera asombrosa su evolución personal a través de sus obras literarias. Nacido bajo el signo de Escorpio, su vida es fiel reflejo de las principales características de este arquetipo, que lo llevaron a “morir y renacer”, y tal destino quedó plasmado en sus novelas.

 

En los inicios de su quehacer como escritor, abrazó el romanticismo, y eso se reflejó en su célebre novela corta: “Noches blancas”, historia de un joven soñador (tal vez él mismo) que recorre solitario las calles de San Petersburgo.

 

La novela refleja el idealismo y la ensoñación del protagonista, la idealización del amor, el aislamiento y la soledad y la extrema sensibilidad, además de la evasión de la realidad, muy acordes con las configuraciones astrológicas que posee la carta natal de Dostoyevski: Venus, Neptuno y Urano en conjunción en su primera casa, indicando justamente el romanticismo exacerbado que se suma al potencial creativo y genialidad del escritor.

 

Sin embargo, una dura experiencia lo llevó a cambiar radicalmente la temática de su obra. Muy al estilo escorpiano tuvo una experiencia cercana a la muerte al ser apresado por órdenes del zar Nicolás I, y colocado frente a un pelotón de fusilamiento, por formar parte de un grupo literario que fue catalogado de “subversivo”. Al último minuto se le perdonó la condena, estando a punto de ser ejecutado.

 

Sin embargo, le tocó vivir cuatro años de presidio con trabajos forzados en Siberia, y convivir con delincuentes y asesinos durante ese tiempo, lo que influyó para que abandonara su estilo romántico y de ensoñación, y escribiera posteriormente obras que exploran al “hombre subterráneo”, y la cruda realidad social, especialmente desde una perspectiva psicológica, donde el castigo por delitos y depravaciones es interno y torturante, más allá de las penalidades legales.

 

Es así como el escritor, cuya casa 12 de los encierros y la 11 de la vida social, están en su signo solar Escorpio, le tocó vivir lo más oscuro de este arquetipo, el presidio, casi la muerte, y el entorno social más depravado, y Plutón, astro regente de Escorpio, posicionado en la tercera casa, la que tiene que ver justamente con la escritura, y allí, Plutón al lado de Quirón, el planeta de las experiencias dolorosas y a la vez, sanadoras.

 

Después de ese “morir y renacer", Fiódor Dostovevski cambió su forma de pensar sobre el exceso de ensoñación, considerando esto inconveniente, pues a su juicio destruye la capacidad del hombre para establecer una conexión real con el resto de la humanidad.

 

Sus novelas más célebres, después de su terrible experiencia en Siberia, son “Crimen y Castigo”, que narra la tortura psicológica de un asesino antes de pagar su condena, y “Los hermanos Karamasov”, donde se viven bajas pasiones, odios entre dos familias y se produce un “parricidio”. En ambas novelas se da un proceso de redención a través del dolor, muy acorde con la conjunción de Plutón y Quirón en la carta del gran escritor ruso.

 

Lic. Pedro González Silva / WhatsApp: +58 424 8015998 / Correo: starpetrvs@gmail.com

 

Ilustración:  Pedro González Rondón