La carta
astral del célebre escritor ruso Fiódor Dostoyevski, refleja de manera
asombrosa su evolución personal a través de sus obras literarias. Nacido bajo
el signo de Escorpio, su vida es fiel reflejo de las principales
características de este arquetipo, que lo llevaron a “morir y renacer”, y tal destino
quedó plasmado en sus novelas.
En los
inicios de su quehacer como escritor, abrazó el romanticismo, y eso se reflejó
en su célebre novela corta: “Noches blancas”, historia de un joven soñador (tal
vez él mismo) que recorre solitario las calles de San Petersburgo.
La novela
refleja el idealismo y la ensoñación del protagonista, la idealización del
amor, el aislamiento y la soledad y la extrema sensibilidad, además de la
evasión de la realidad, muy acordes con las configuraciones astrológicas que
posee la carta natal de Dostoyevski: Venus, Neptuno y Urano en conjunción en su
primera casa, indicando justamente el romanticismo exacerbado que se suma al potencial
creativo y genialidad del escritor.
Sin
embargo, una dura experiencia lo llevó a cambiar radicalmente la temática de su
obra. Muy al estilo escorpiano tuvo una experiencia cercana a la muerte al ser
apresado por órdenes del zar Nicolás I, y colocado frente a un pelotón de
fusilamiento, por formar parte de un grupo literario que fue catalogado de “subversivo”.
Al último minuto se le perdonó la condena, estando a punto de ser ejecutado.
Sin
embargo, le tocó vivir cuatro años de presidio con trabajos forzados en
Siberia, y convivir con delincuentes y asesinos durante ese tiempo, lo que
influyó para que abandonara su estilo romántico y de ensoñación, y escribiera
posteriormente obras que exploran al “hombre subterráneo”, y la cruda realidad
social, especialmente desde una perspectiva psicológica, donde el castigo por
delitos y depravaciones es interno y torturante, más allá de las penalidades
legales.
Es así
como el escritor, cuya casa 12 de los encierros y la 11 de la vida social,
están en su signo solar Escorpio, le tocó vivir lo más oscuro de este
arquetipo, el presidio, casi la muerte, y el entorno social más depravado, y
Plutón, astro regente de Escorpio, posicionado en la tercera casa, la que tiene que ver justamente con la escritura, y allí, Plutón al lado de
Quirón, el planeta de las experiencias dolorosas y a la vez, sanadoras.
Después de
ese “morir y renacer", Fiódor Dostovevski cambió su forma de pensar sobre el
exceso de ensoñación, considerando esto inconveniente, pues a su juicio
destruye la capacidad del hombre para establecer una conexión real con el resto
de la humanidad.
Sus novelas
más célebres, después de su terrible experiencia en Siberia, son “Crimen y
Castigo”, que narra la tortura psicológica de un asesino antes de pagar su
condena, y “Los hermanos Karamasov”, donde se viven bajas pasiones, odios entre
dos familias y se produce un “parricidio”. En ambas novelas se da un proceso de
redención a través del dolor, muy acorde con la conjunción de Plutón y Quirón
en la carta del gran escritor ruso.
Lic. Pedro González Silva / WhatsApp: +58
424 8015998 / Correo: starpetrvs@gmail.com
Ilustración: Pedro
González Rondón

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