La obra del gran
filósofo Friedrich Nietzche está impregnada de una fuerte energía escorpiana;
tiene la intensidad y radicalidad de Plutón, e invita a intensos procesos de
metamorfosis y transformación.
Sin embargo, Nietzche
nació bajo el “equilibrado” signo de Libra… Bueno, en realidad sabemos que este
arquetipo no tiene tanto equilibrio; lo busca, y le cuesta mantenerlo, y eso lo
hace bastante “existencial”.
Ahora bien, en el
caso de Nietzche, esa intensidad escorpiana la podemos descubrir si analizamos
a fondo su carta astral, donde encontramos justamente una “oposición” de su Sol
en Libra, con su Plutón en Aries; he allí el porqué el elemento escorpiano está
tan marcado en su obra y en sus ideas.
Nietzche habla del “superhombre”,
el ser humano forjador de su propio destino, y hace énfasis en la búsqueda de
la individualidad, de la fortaleza interna que nos diferencie, para no formar
parte del “rebaño”.
Esa influencia es la
que plasmó Hermann Hesse en su novela “Demian”, donde aquellos que tenían la “señal”
no se dejaban arrastrar por el “rebaño”, y forjaban su propio destino.
Allí está el elemento
plutoniano, el “ave Fénix” que renace de sus cenizas, el pájaro que rompe el
cascarón, que para nacer tiene que destruir un mundo…
Nietzche llamaba a
romper esquemas, sus ideas generaron conmoción; al principio nadie leía sus
libros, y paradójicamente después de su muerte, vino su “renacimiento” a través
de su obra, que generó un gran impacto y marcó influencia en toda una
generación.
Nietzche tuvo ideas que
rompieron moldes y esquemas moralistas, se rebeló contra el conformismo,
propuso que cada ser humano creara su “propia ley” su propia moral, y dejara de
lado la obediencia ciega.
Aquí también estaba
marcada fuertemente una influencia acuariana, libre pensadora, humanista, con
una muy fuerte energía de Urano, y buscando en su carta encontramos otro
aspecto astrológico muy intenso, otra “oposición”, en este caso de Mercurio en
Libra, con Urano en Aries.
Tan fuerte fue este
aspecto astrológico que lo llevó al final de su vida a la locura, pero antes,
plasmó sus ideas de manera brillante y vanguardista, dejando una influencia muy
marcada en aquellos que han decidido no formar parte de la masa, que buscan su
verdadera individualidad.
Nietzche planteó la
importancia de las decisiones que debemos tomar cada uno en nuestras vidas,
porque esas decisiones marcarán nuestro destino, que habrá de repetirse
eternamente, pues tendrá un “eterno retorno”.
En mitología, todo
transcurre en forma circular, la historia se repite una y otra vez; Nietzche
consideraba que así es el destino humano, damos el primer paso y eso marcará un
rumbo, y toda nuestra vida, una vez vivida, la volveremos a repetir una y otra
vez, en un “eterno retorno”.
Y así funciona el
universo: un eterno retorno, todo gira y gira, vivimos una realidad circular,
vamos “avanzando”, y ¿hacia donde avanzamos?, hacia el camino del retorno, por
eso el ave Fénix “renace”, para volver a morir y renacer por los siglos de los
siglos…
Lic. Pedro González Silva / WhatsApp: +58
424 8015998 / Correo: starpetrvs@gmail.com
Ilustración: Pedro
González Rondón

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