lunes, 15 de marzo de 2010

¡Comienza el Año Nuevo Astrológico!


El próximo sábado 20 de marzo, a la 1:03 de la tarde (hora local venezolana), entra el Sol en Aries, y se inicia el año nuevo astrológico. Comienza un nuevo ciclo natural, momento de renovar, de renacer. Se produce el equinoccio de primavera, tiempo en que el astro rey intercepta la línea del ecuador, ocasionando que el día y la noche tengan exactamente la misma duración.

Cuando el Sol entra a un signo, activa su energía esencial, y eso ocurrirá a partir del sábado en Aries, donde el astro rey adquiere una vitalidad extraordinaria durante los 30 días que durará su recorrido en esa franja zodiacal que pertenece al elemento fuego.

Marte, planeta regente de Aries, ya está avanzando en otro signo de fuego como es Leo, y está por lo tanto muy activo por estos días, desarrollando energías poderosas aunque a veces incontroladas, marcando un período de mucha acción e impulsividad, de tal forma que debemos hacer un esfuerzo por canalizar organizadamente esa energía.

La entrada del Sol en Aries, tiene ver con renacimiento, renovación, y fue asociada por los cristianos con la resurrección de Cristo, pero mucho antes de Jesús, ya se celebraba esta fecha, como una forma de enaltecer el espíritu renovador que acompaña a la primavera.

Para aquellos que han aprendido a sintonizarse con los ciclos de la naturaleza y a manejar sus leyes, que son las leyes de la vida, este período del equinoccio de primavera es muy importante, ya que lo utilizan para hacer todo un trabajo de purificación y de regeneración.

Aries, el signo que da inicio al año zodiacal, se relaciona precisamente con esta energía vital, este primer impulso de vida. Por eso Aries es pionero, emprendedor, todo pasión y vitalidad, es la energía del niño que está descubriendo el mundo, que no entiende negativas y que cuando quiere algo va directo a su objetivo, y si no puede obtenerlo arma una rabieta.

Hoy a las 4:32 de la tarde (hora local venezolana), se produce la Luna Nueva en Piscis, en una conjunción muy especial con Mercurio y Júpiter, de tal forma que están dadas las condiciones para que las visualizaciones que hagamos (pensar en algo que queremos y “verlo” en nuestra mente) impacten poderosamente en nuestro subconsciente, favoreciendo la nuestra capacidad de hacer realidad nuestros deseos.